Recuerdo que la primera referencia acerca de Maddi Oihenart la escuché por boca de Benito Lertxundi. Era, según él, la mejor voz de la escena folk euskaldun, y está claro que no andaba desencaminado. No sé si será la mejor, pero desde luego que sí la mas personal. Porque voces bonitas, claras como el cristal, las hay a montones, pero muy pocas con personalidad. Y esta sin duda, es una de ellas.
Desde Zuberoa nos trae una propuesta que aúna la tradición euskaldun con el jazz, el estilo crooner... de una belleza y elegancia increíble.